Jefe de estación | Periodista Intrépida
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Jefe de estación

En la imagen aparece un hombre sentado en un acantilado, junto al título del post: Jefe de estación

Jefe de estación

Vivimos en un continuo viaje donde somos dueños de nuestra propia estación. Algunas son más nuevas, otras más antiguas, en algunas pasan trenes de alta velocidad, otras en cambio son más de cercanías, y otras más de media distancia. Pero en todas hace falta alguien valiente que esté a cargo de ellas.

Todos los días nos ponemos al frente de nuestra estación. Nos levantamos y salimos a dirigir las entradas y salidas constantes de diferentes trenes.

A diario, vemos pasar cientos que tienen diferentes destinos, pero somos nosotros quienes tomamos la decisión de qué hacer con ellos. ¿Me subo? ¿Es de media o larga distancia? ¿Llego a tiempo o se ha marchado? ¿Lo pierdo a propósito?

A veces, el problema no está en cómo sea el tren o el recorrido, sino las condiciones. No será la primera vez que subimos en un tren que descarrila al poco tiempo de salir de la estación o que al subir al vagón con nuestro billete vemos que nuestro asiento está ocupado por otra persona, a pesar de que tú lo habías comprado primero.

Otras veces, nos damos cuenta de que no llega hasta final de recorrido y debes parar en otra para poder hacer trasbordo y, de esta forma, llegar a otro destino que ni pensabas.

Aunque normalmente suelen llegar con retraso. No es fácil y hay que ser paciente. Nadie nace aprendido y así como así no llegas a ser un buen jefe de estación de la noche a la mañana. Para ello hay que tener constancia, trabajar y lo más importante: tener los ojos bien abiertos.

Cuesta determinar el momento en el que llega, pero cuando lo hace lo más importante es cogerlo sin importar nada más. Porque ese puede ser nuestro mayor problema, pensar demasiado en qué pasará y a dónde me llevará.

Si así lo sientes, no tienes más que cogerlo, pero lleva siempre en el bolsillo algunas biodraminas (por si acaso). Siéntate, disfruta del trayecto y si no, siempre te queda hacer un trasbordo. No olvides que la estación nunca cierra y pasan constantemente. Solo tienes que estar atenta a las señales.

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