Cantabria amiga, Cantabria siempre

Cantabria amiga, Cantabria siempre

Dicen que a los lugares donde has sido feliz siempre hay que volver. Pero, ¿y si esos recuerdos no han sido bonitos la primera vez? Pues con más motivo se debe volver. En plena operación salida y en una de las semanas más calurosas del año en España, pusimos rumbo a Cantabria. Texto e imágenes por Belén Sancho Ligorred.

Desconectando, reconectando

Huíamos del intenso calor que asolaba en Zaragoza, pero no sabíamos que Cantabria también nos iba a recibir con termómetros altos. Necesitábamos cambiar de aires, desconectar de todo lo que nos preocupaba para estar en medio de la naturaleza, sin preocupaciones. Este fue el motivo por el que decidimos alojarnos en Puente Viesgo, un pueblecito muy pequeño, pero lleno de encanto.

Aunque somos más de improvisar, esta vez llevábamos una pequeña lista con cosas que no debíamos dejar de ver. Sorprendentemente, la seguimos y dejamos muy poquitas cosas pendientes, porque siempre hay que dejarse algo para tener una excusa para volver.

Lo que más nos gustó de Cantabria es la cercanía con todo. Todos los pueblos nos parecían cerca, lo que nos permitía hacer una media de tres o cuatro lugares por día. Un buen ritmo, pero con tiempo para descansar y no ir acelerados como en anteriores viajes donde nos faltaba el aliento.

Una dosis de mar y otra de montaña

Para ver bien Cantabria, recomendaría escoger dos alojamientos distintos en diferentes puntos. Así resulta más sencillo dividirse el mapa y las actividades. Si no se cuenta con tanto tiempo, como en nuestro caso, es mejor buscar un lugar que sea accesible y que conecte con la mayoría de cosas que quieras visitar.

Una de las cosas que más enamora de Cantabria es que los paisajes montañosos se mezclan con los de playa. Es una combinación increíble y que satisface tanto a unos como a otros. A ello, hay que sumar los inmensos bosques que acompañan a algunas de las carreteras y que hace que sientas que estés en un lugar único.

Entre destino y destino, es pertinente buscar pequeños lugares imprescindibles donde parar. Sean miradores, bosques, restaurantes, pues cualquier detalle es mágico. Es el caso del bosque de secuoyas de Cabezón de la Sal. Es una parada obligatoria y un espacio de naturaleza increíble que te hace sentir pequeño.

Ten en cuenta el tiempo y los lugares que vayas a visitar para poder adecuar tu vestuario. Aunque fuera estés a 27 grados, si tienes anotadas cuevas en tu lista, será mejor que incluyas pantalones largos y chaqueta. El chubasquero también resulta muy útil, porque es débil, pero moja muchísimo.

El balcón de los Picos de Europa

Fuente Dé fue uno de los lugares que nos dejamos de ver en esta visita. Sin embargo, hace exactamente dos años sí tuve la oportunidad de subir a uno de los mejores lugares que han visto mis ojos: el funicular de Fuente Dé.

Este pequeño pueblo se encuentra más cerca de Asturias que de Cantabria, por lo que si deseas hacer una visita es necesario escoger una buena ubicación. Antes de ir, existe un teléfono al que puedes llamar para saber la climatología, pues si las condiciones no son idóneas no podrás disfrutar de las mejores vistas de los Picos de Europa.

Antes de subir, ármate de paciencia, porque se forman grandes colas para subir y ten en cuenta el calzado. Existen diferentes tarifas para poder acceder a lo más alto. En mi caso, fue de ida y vuelta, pero también existe la opción de subir y hacer la bajada caminando. El recorrido en el funicular es rapidísimo y se llega en torno a unos cuatro minutos.

Una vez arriba es obligatorio disfrutar de las vistas que ofrece el lugar, pero, especialmente, el mirador. Después podrás caminar y observar toda la naturaleza a tu alrededor. Es una visita que merece mucho la pena.

Imperdibles

A pesar de no ser una comunidad muy grande, tiene mucho patrimonio natural e histórico que merece visitarse. Incluso si ya has estado, como yo, querrás volver a cada uno de los lugares. Este es mi listado de lugares que debes visitar en Cantabria:

  • Cabo de Ajo
  • Comillas
  • Cuevas El Soplao: importante, no se pueden hacer fotos ni grabar en su interior para preservar el patrimonio que hay.
  • Costa Quebrada
  • Santillana del Mar
  • Acantilado el Bolao: se puede acceder en coche, pero con cuidado porque es un camino montañoso.
  • Ría de Pechón: la playa Aramal es una delicia, aunque es de difícil acceso, pero no está masificada y se puede disfrutar de una estupenda tarde de playa.
  • Isla (Cabo Quejo): imprescindible pasar por “El almacén de los libros olvidados“. Es una librería increíble y, frente a ella, hay un bar-restaurante con una calidad espectacular.
  • San Vicente de la Barquera
  • Santander
  • Santoña: este lugar es perfecto para hacer una pequeña ruta en barquito y así poder ver desde otra perspectiva el lugar.
  • Noja
  • Liencres

Bustamante dedicó una canción a esta tierra tan bonita y, sin duda, si la visitas se entiende porqué: “Cantabria mía, Cantabria tuya, Cantabria amiga, Cantabria siempre…“. Esta pequeña lista solo es un reflejo de los muchos lugares que existen, pues resultaba imposible aglutinar todos. Sin embargo, te invito a comentar cuáles son los mejores sitios de Cantabria para ti.

Más fotos e imágenes de Cantabria

Belén Sancho Ligorred

Licenciada en Periodismo. Estoy especializada en Marketing Online y en Innovación de Contenidos Digitales. Soy una apasionada de la fotografía, del deporte y de la comunicación. Siempre aprendiendo y en busca de nuevos retos.

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