Barcelona para novatos: un continuo ir y volver

Barcelona para novatos: un continuo ir y volver

“¿Que no has estado en Barcelona?”, y así es como empezó todo. Desde entonces, vivo en un constante ir y volver. Una ciudad que poco a poco ha conseguido ganarme y sorprenderme más de lo que podía imaginar. Gracias a ello hoy tengo muchas cosas que contar y va a ser mediante una serie de post bajo el título “Barcelona para novatos”. No vengo a descubrirte esta ciudad, porque sé de sobras que la mayoría ya la conoceréis. Solo me apetece contarte cómo la veo yo. Texto e imágenes por Belén Sancho.

Lo nuestro no fue un amor a primera vista ni mucho menos. De hecho, si me hubiera guiado por las primeras sensaciones no habría vuelto. La primera vez fue un desastre. Todos los planes salieron del revés, víboras y ratas aparecieron por doquier y hasta terminé perdiendo el tren de vuelta. Sin embargo, quise volver. Al fin y al cabo, tenía más motivos (y motivaciones) para hacerlo. Y bendita la hora en la que decidí volver.

Desde aquella visita en noviembre, he ido como unas cinco veces más, y a cada cual más intensa. He podido visitar muchas de las cosas que tenía apuntada en mi lista, pero todavía no he conseguido terminar de tacharlas todas. Ni creo que pueda. Lo que más me gusta de esa ciudad, precisamente, es eso. Siempre que voy, termino descubriendo algo nuevo, por lo que la lista cada vez es más larga.

Cualquiera que me conozca un poco, se podría imaginar que lo primero que visité de Barcelona fue alguno de sus campos de fútbol. Mec, error. Por primera vez en mi vida he dado prioridad a otros sitios. Sucumbí ante lo que yo llamé “el Castillo Disney” o, lo que realmente es para todo el mundo, el Templo del Tibidabo. Viéndolo desde lejos me daba curiosidad y terminamos yendo a verlo por fuera. Desde entonces, he visitado muchos más lugares que contaré en próximos post.

Con tiempo es mejor

Las prisas nunca son buenas para nada y a la hora de viajar tampoco. Si algo he aprendido en este tiempo, es que es mucho mejor mirar todo con calma. Organizar con tiempo el viaje para tener más ofertas tanto de alojamiento como de trenes. Y, sobre todo, mirando bien la zona donde vayas a alojarte para tener claro cómo vas a aprovechar el tiempo.

Dado que tengo intención en seguir yendo, estoy viendo la ciudad con calma, a mi ritmo. Entre otras cosas, porque si tuviera que ver todo de golpe tendría que invertir el sueldo de seis meses y aún así no terminaría de ver todo. Y es que Barcelona no es que esté inflada, directamente se encuentra entre las nubes volando como la casita con globos de la película de “Up”. Por eso, hay que tener mil ojos y prestar atención para no pagar de más.

El Mercado de la Boquería es uno de los sitios más emblemáticos de Barcelona

Reconozco que he sucumbido como una guiri más en muchos topicazos, pero era necesario hacerlo. Y sí, también me he sentado en la típica terraza sabiendo que pagaba por las vistas, pero qué vistas, porque de vez en cuando no está de más darse alguna alegría, aunque en el fondo sepas que eso en tu ciudad posiblemente no lo pagarías ni de lejos. Pero estás en Barcelona, sonríe y disfruta.

Si queréis ver más fotos de Barcelona lo podéis hacer en mi perfil de Flickr

Belén Sancho Ligorred

Licenciada en Periodismo. Estoy especializada en Marketing Online y en Innovación de Contenidos Digitales. Soy una apasionada de la fotografía, del deporte y de la comunicación. Siempre aprendiendo y en busca de nuevos retos.

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